Incremento en las inversiones extranjeras en Andorra


Andorra ofrece una interesante combinación de tributación atractiva con alta calidad de vida. En los últimos años ha hecho avances importantes para que los inversionistas extranjeros vean al Principado como un destino seguro y acorde a las leyes internacionales para sus negocios.

A partir de la aprobación de la Ley 10/2012 de Inversión Extranjera en el 2012, donde permite que el 100% del capital de una sociedad andorrana provenga del extranjero, las inversiones extranjeras no han dejado de crecer. El propósito de esta ley es promover una apertura económica tanto para los nuevos sectores como los tradicionales del país.

Cabe destacar que Andorra, en su esfuerzo por adaptarse a la normativa europea, es muy estricta en cuanto a la procedencia del capital extranjero. Por ello desestima las inversiones extranjeras:

  • de personas físicas residentes, domiciliadas o nacionales, o personas jurídicas de algunos de los países que no coopera con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), ente encargado que desarrollar y promover las políticas para combatir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
  • de personas físicas o jurídicas que obtengan un informe desfavorable en relacionado con la prevención del blanqueo y financiamiento del terrorismo.
  • que interfieran o perjudiquen el ejercicio del poder público, la soberanía y la seguridad del país, el orden público y económico, el medio ambiente, la salud pública o el interés general.

Desde el año 2017 se ha observado una tendencia al alta, sin embargo, el aumento del volumen de inversión del 82% en 2019 comparado al año anterior es impactante. Hay que destacar que el 94% de las solicitudes recibidas han sido aprobadas y el 77% de las empresas han formalizado la inversión. Hablamos de un capital alrededor de 790 millones de euros. La inversión realizada en el 2019 es 10 veces a la registrada en 2013.

La inversión que más capital atrajo al país es la patrimonial, seguida de prestación de servicios y promoción inmobiliaria y construcción. La mayoría de las inversiones que se han formalizado en Andorra provienen de los países vecinos: España con un 45,5% y Francia con 25,2%.