Requerimientos de sustancia en Andorra

Si todo el mundo está hablando sobre los requerimientos de substancia para subsidiarios internacionales, está claro que el mundo tradicional de las compañías en paraísos fiscales low cost llegará a su fin durante los próximos años. Términos como “plan de de impuestos de sociedades agresivas”, “competencia de fiscalidad dañina” y conceptos acuñados por la OCDE como “erosión de base imponible” y “traslado de beneficios” (BEPS, por sus siglas en inglés) están recibiendo mucha atención mediática desde hace un tiempo.
Mientras los países de la OCDE, la mayoría de los de la Unión Europea, Estados Unidos y las naciones del G20 están luchando contra el fraude fiscal y el abuso de tratados de compañías multinacionales, los requerimientos de sustancia se están convirtiendo en fundamentales en su planificación fiscal internacional.
No solo las compañías ubicadas en paraísos fiscales instaladas por meras razones de evasión fiscal sino también las empresas que están haciendo negocio a escala internacional y que no cuentan con el tamaño y recursos suficientes para mantener una gran estructura subsidiaria internacional pueden verse afectadas por las regulaciones sobre substancia.

¿Qué es exactamente la “sustancia”?

Mientras existen numerosas definiciones técnicas de mano de varias autoridades en fiscalidad alrededor del mundo, en general, se refiere a cualquier condición o factor que justifica la operación de una empresa en una jurisdicción con una fiscalidad baja a aparte de motivos de pura optimización fiscal o evasión fiscal. Todos esos recursos adicionales a la actividad habitual de la empresa son considerados factores de sustancia cuando se trata de determinar si la empresa está operando correctamente en su país de residencia. Las empresas e individuos que operan con subsidiarias, holdings o compañías vinculadas en jurisdicciones con una fiscalidad baja deberían estar listas para probar contar con un nivel suficiente de sustancia.
Los siguientes factores pueden determinar el nivel de sustancia:
– La empresa tiene una oficina registrada y física en el país y no sólo una dirección postal
– La dirección está ubicada en el país y las decisiones ejecutivas también son tomadas en el mismo territorio
– Algunos países requieren que hasta un 50% del comité ejecutivo sean residentes o al menos todos las reuniones ejecutivas tienen lugar en el país
– La contabilidad tiene lugar en el país.
– En función de la actividad y del volumen debería haber un adecuado y cualificado personal para desarrollar actividades.
– La principal actividad bancaria tiene lugar en el país.
– La compañía tiene gastos de operación en el país.
– Si una empresa de comercio internacional genera una actividad intensa se recomienda que registre su actividad en las administraciones locales o se haga miembro de cámaras de comercio o similares.
Otros factores pueden ser menos importantes, pero también considerado por otras autoridades como:
– El director en el país habla el idioma local y está cualificado para llevar a cabo tareas relacionadas.
– Las oficinas están equipadas para desarrollar una operación adecuada.
– La entidad cuenta con una cobertura de seguro suficiente
– La base de clientes y proveedores debe de ser variada en cuanto a subsidiaras y compañías vinculadas.
– Los clientes o inversores de holdings deben de tener una nacionalidad distinta a la mayoría de la de los accionistas de su empresa.
Todos los casos presentados arriba pueden variar y dependen de cada país y cada subsidiaria extranjera. También hay hueco a la interpretación. De hecho, depende de quién lo interprete y desde qué país.
Cualquier compañía o individuo planificando establecer una subsidiaria en el extrajeron en una jurisdicción con fiscalidad baja como Andorra debería estar preparada y considerar seriamente los puntos comentados anteriormente, especialmente cuando el volumen y tamaño de la transacción es considerable. Pero incluso negocio más pequeños expandiéndose a más allá de las fronteras deben de tener en cuenta el tema de la sustancia cuando realmente pueda alterar su actividad y volumen habitual en su país de origen.

¿Por qué Andorra es la ubicación perfecta para cumplir con los requerimientos de sustancia?

Esencialmente, la sustancia se refiere a tener una estructura en el país, lo que supone un coste para su compañía. Los salarios y los alquileres de oficinas son extremadamente competitivos en Andorra si usted los compara con otras jurisdicciones con una fiscalidad baja como Suiza, Malta, Irlanda o Chipre. El salario mínimo en Andorra es de alrededor unos 962 € y el alquiler de la oficina supone un gasto de sólo 400 € al mes para cumplir con los requerimientos locales de sustancia para modelos de compañía con una reducción especial del 2% en el impuesto de sociedades. Si usted requiere personal cualificado, tenga en cuenta que la mayoría de la población es trilingüe y cuenta con educación Universitaria de Francia y España.
Finalmente, costes asociados como los de contabilidad y auditoría, electricidad y mantenimiento anual de los gastos para su compañía andorrana son muy competitivos y con un nivel de precio similar al español o incluso más bajo.
La sustancia es el futuro mientras las empresas offshore van despareciendo lentamente. Obviamente la sustancia comporta un precio y tiene que encajar con su modelo de negocio. Andorra puede ser la mejor opción si usted la compara con otras jurisdicciones. No sólo es el país con el impuesto de sociedades más bajo de Europa, sino que también cuenta con los costes estructurales más bajos en el oeste de Europa.