Andorra, el destino ideal para trabajadores autónomos

Andorra es uno de los países con un nivel de calidad de vida de los más elevados de Europa. Este hecho, sumado a las numerosas ventajas fiscales, brinda el contexto ideal para que profesionales freelance o autónomos se planteen trabajar en Andorra. De hecho, en un mundo global donde los negocios se pueden llevar a cabo desde cualquier punto y a cualquier escala internacional, resulta lógico establecerse en un país donde los requerimientos para realizar negocios reportan las mayores ventajas y potenciales beneficios.

Trabajar en Andorra conlleva una serie de características a nivel fiscal que resultan muy ventajosas para los profesionales en comparación con otros países a escala mundial. Así, el Impuesto de Sociedades en el Principado tiene un máximo del 10% y el mismo valor para el IRPF; en comparación con los países europeos que presentan las menores tasas en estos gravámenes supone una diferencia de 2 y 27 puntos menor. Además, el IVA presenta un importe de tan sólo una cifra, un 4’5%.

Otros aspectos que hacen muy interesante establecer su actividad profesional en Andorra es, por un lado, el hecho que el Impuesto de Sociedades puede reducirse hasta un 2% para empresas que realizan gestiones de comercio internacional, gestión internacional de intangibles e inversión y financiación internacional. Y, por el otro, que las tasas anuales de pagos a la municipalidad en concepto de mantenimiento de una empresa ordinaria no rebasan los 500€.Todo ellos, sin olvidar que el Principado ofrece un 100% de cobertura en fibra óptica, convirtiéndose en uno de los pocos países del mundo que ha alcanzado este hito tecnológico.

De hecho, los trabajadores autónomos que trabajan en el sector de las tecnologías de la información o de la consultoría de negocio, cuentan con la posibilidad aprovechar ventajas específicas para su condición en términos de fiscalidad.Este tipo de negocio no implica que el país de origen sea donde se realice el negocio o el de residencia.

Además, gracias a la flexibilidad que brinda este estatus de autónomo, este tipo de trabajadores tienen la oportunidad de disfrutar de las condiciones fiscales y de vida que brinda Andorra. Asimismo, puesto que este tipo de trabajadores tienen el control absoluto de su empresa pueden mejorar los puntos de su compañía que contribuyen a sus factores de sustancia y, por tanto, a justificar el establecimiento de su empresa en el Principado. Así, si el trabajador autónomo basa la dirección del negocio en Andorra; toma las decisiones ejecutivas dentro de sus fronteras; dispone de una oficina física y registrada en el país; cuenta con un número de trabajadores óptimo y personal cualificado para realizar el trabajo que acarrea la empresa; y lleva a cabo las reuniones ejecutivas, la contabilidad, los gastos de operación y las principales actividades bancarias en Andorra cuenta con razones suficientes para tener un nivel adecuado de sustancia.

En este sentido, la cuota para autónomos es de 408€ con la posibilidad de bonificación hasta un 50% el primer año. Esta cantidad se debe cotizar a la Caja Andorrana de Seguridad Social (CASS), un proceso similar al régimen de autónomos en España.

Si es usted autónomo, no dude en contactarnos para poder asesorarle sobre su negocio y las ventajas específicas sobre las que puede beneficiarse al basar su negocio en Andorra.